Cuidadoso por defecto.

Un limpiador entra en sitios que macOS protege. Esto es lo que hace Brisa en cada uno.

El plan

Tres cosas, en este orden.

  1. Elimina solo lo seguro.

    Cachés que las apps regeneran, descargas que nadie abrió y copias repetidas.

  2. Guarda lo retirado el tiempo que decidas.

    Lo retirado espera en la Papelera de Brisa con su fecha de caducidad; el plazo —7, 30 o 60 días— lo eliges tú en Ajustes.

  3. Informa de lo que hizo.

    Cada limpieza queda en el historial, con lo que se liberó y cuándo.

Papelera de Brisa: lo retirado, con su fecha de caducidad y el espacio que se recupera.

Los límites

Lo que Brisa no toca nunca.

La limpieza y el mantenimiento usan la misma lista de exclusiones.

  • Tus fotos y tus vídeos, y todo lo que hay dentro de Fotos.
  • Tus documentos, sean donde sean, incluidos los de iCloud Drive.
  • Tu música y tus audios, también los descargados para escuchar sin conexión.
  • Las aplicaciones instaladas: Brisa no desinstala nada por su cuenta.
  • El sistema y sus archivos.
Mantenimiento en Brisa: la regla que vacía la Papelera y cuándo se ejecuta.

Permisos

Un permiso, y opcional.

Brisa no pide nada al abrirse. Sin Acceso total al disco mide todo lo demás y lo dice en el resumen, con un botón que lleva al ajuste.

Con el permiso mide también Documentos, Escritorio, Descargas, Fotos, iCloud, Correo y Mensajes. macOS lo concede a cada compilación, así que una nueva obliga a repetir el paso.

Si prefieres no darlo, Brisa sirve igual: solo pierde la parte del disco que macOS esconde.

Estado del Mac en Brisa: CPU, memoria, disco, red, batería y temperatura en vivo.

Sigue con la instalación

Los tres pasos, el aviso de macOS y cómo desinstalarla sin dejar rastro.

Descargar el instalador